viernes, 20 de abril de 2007

Suave luz

Arreglo de desperfectos ; hoy tocaba dentista, intentando con todos los medios existentes hoy, reparar los daños del edificio ; roturas, huecos, baches, todo se puede cambiar, mejorar, apañar y, a veces hasta solucionar; otra vez todo en su sitio. En este piso del edificio . Hay más ; ya que por suerte para todas las leyes que estudian ese tema, o se basan en él, la gravedad está funcionando al ciento por ciento, y, reclama lo que debe, sobre todo, la parte blandita del edificio, esa obedece muy eficaz y demasiado rápidamente. Los elementos externos del edificio, esos que tanto se ven ; esos colores que se deterioran y no por el efecto del sol, que también, alterando los ya revirados a otros colores, no , sino porque , además se caen junto con el efecto de cambiar la color. Y, no la cambian a más oscuro o, a un tono acorde con la temporada, qué va, impera el blanco -blanco, y ahí estamos dudando ante la elección que , con tanta complejidad nos pide hacer, si no lo decide ella, que es lo habitual, la encargada de reparaciones de los añadidos del edificio en cuestión. Una vez que ya está todo cayéndose, modificando colores y aspectos, perdiendo fuerza, y ganando cada dia más en flojeras varias, menos mal que cada dia hay más propuestas, opciones, posibilidades, para intentar mantener ese edificio de forma aparente al menos, y, ya tardará entonces un mucho más en llegar a caerse; aunque, para entonces, con los años que sería deseable que llegara a tener, su luz natural habrá pasado a estar tenue, suavecita.

2 comentarios:

Ful el Blogcazas dijo...

Hay edificios viejos, edificios ruinosos y monumentos magníficos. Todo depende de lo que hagamos con nuestros ladrillos, en este caso, el tiempo es sólo un espectador indefenso.

(Acabo de decir una solemne tontería, pero no ha quedado mal del todo)

luz de gas dijo...

Y que lo digas, nada mal; está el espíritu del edificio, llamemos, el que lo mantiene en pie, aún cómo esté la parte física. Saludos